Mostrando entradas con la etiqueta teatro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta teatro. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de septiembre de 2013

'Vivo el día a día’

Publicada en La Estrella el 4 de septiembre de 2013

Miroslava Morales pensaba en qué era lo que iba a almorzar cuando la profesora del curso anunciaba quiénes serían las ganadoras de media beca para estudiar en la Academia de Victoria Hernández, sí la academia de esa misma profesora que formó a actores como Javier Jattin (mejor conocido como Chepe Fortuna) y Lorna Cepeda, y que fue asesora de Miguel Varoni en su papel como “Pedro el escamoso”. De verdad fue una sorpresa para ella, pues le gusta la actuación pero cuando entró a los talleres se concentró en aprovechar la formación, indistintamente de obtener o no la media beca.

Ahora llega la oportunidad que le ofreció Creando Panamá junto a la actriz Victoria Hernández y piensa aprovecharla al máximo. Miroslava viajará junto a su colega Eliana Araúz a inicios del próximo año a Bogotá, donde pasarán tres meses recibiendo los conocimientos de Hernández.

Hace siete años tomó la decisión de ingresar al mundo de la actuación, donde encontró la mejor herramienta para desenvolverse ante las personas, puesto que ahí donde la ven —en sus facetas de presentadora de televisión, modelo, cantante y hasta ha hecho las veces de bailarina— ella es bastante tímida. Hoy platica de su trayectoria.

¿Qué significa obtener esta beca?

Significa la gran oportunidad de seguir creciendo como actriz, de experimentar otros métodos.

¿Cómo crees que te ayudará?

Siempre saco provecho de mis experiencias, ya que estoy en esa constante búsqueda de aprender técnicas nuevas para utilizarlas como herramientas al momento de actuar en el escenario, en mis trabajos y hasta en la vida cotidiana, es delicioso.

¿Cuáles crees que fueron las cualidades que hicieron que te seleccionaran para ella?

No lo sé, pero por lo general los talleres o cursos son muy cortos en Panamá y uno debe aprovecharlos al máximo y así lo hice: seguí al pie de la letra lo que la profesora nos indicaba, dejando a un lado a Miroslava y sus aventuras, en ese momento era otra persona, otra historia.

¿Esperabas obtener esa beca?

(Risas). ¡No!, con decirte que cuando la profesora estaba hablando yo estaba pensando qué iba almorzar, solo escuché: me llevo a Miroslava. Pelé los ojos, al rato reaccioné y después me dije a mí misma: ¿Me eligieron? ¿Y ahora? ¿Cómo consigo ese dinero? (Más risas).

¿En qué proyectos trabajas actualmente?

Continúo con el programa Anfiteatro de SERTV porque eso no debe faltar en nuestro país; también con el Proyecto Aruba, de la banda Lucí & The Soul Brokers que representará a Panamá en el Caribbean Sea Jazz Festival en Aruba y estaré haciendo coros con la banda a inicios de octubre. A finales de octubre estaré con la Ópera Aída de Verdi.

La primera obra en la que participaste fue Ojitos de Ángel, ¿qué queda de la Miroslava de esa época?

Desde aquel entonces hasta ahora sigue vigente esa adrenalina cuando subo a un escenario; es inevitable.

¿Hacia dónde va tu carrera como actriz?

No tengo la menor idea, ella es más libre que yo.

¿Cómo te ves en diez años?

Desde que amigos muy jóvenes se fueron de mi vida y partieron de este mundo a la otra vida decidí vivir el día a día con intensidad.

¿Qué es la actuación para ti?

Es expresar a través de mi cuerpo un mensaje, expreso mis sentimientos. El reto de despertar sensaciones en un público, es experimentar y comprender en carne viva la vida de otra persona a través del personaje.

¿Por qué te gusta?

El teatro cambió mi vida. Ha sido mi mejor herramienta para desenvolverme ante las personas. Me ha abierto puertas en el campo laboral.

No solo eres actriz, ¿cómo haces para cumplir con cada uno de tus roles? Fácil, negociando.

¿Qué te hace feliz?

La comida.

Cuando veo a alguien vivir la vida con intensidad y pasión.

¿Qué te desagrada?

La injusticia.

¿Cómo defines el amor?

(Risas). No pensaba reírme. El amor quieran o no es una decisión.

jueves, 30 de mayo de 2013

Entrevista a Maritza Vernaza

Entrevista publicada el 30 de junio de 2013 en revista Mia

Primer llamado. Ya había sonado el timbre que marcaba el fin de la jornada de clases. Ahí muerta de la curiosidad estaba la pequeña Maritza Vernaza, quien en lugar de ir corriendo a tomar el autobús para llegar a casa, se quedó porque había escuchado que una maestra ensayaría con un grupo de niños una obra teatral para un acto especial. Mientras la docente daba direcciones a los compañeros de Vernaza, ella veía con ilusión lo que pasaba. Nunca había actuado, pero lo que sus inocentes ojos divisaban la enamoró. De vuelta a casa en su mente de niña seguía rodando la escena.

Segundo llamado. Ya la niña no era tan niña. Su existencia de adolescente le rogaba por otras actividades. La diferencia es que ahora no era tan tímida y podía autogestionar ciertas prácticas. A sus oídos llegó la opción de colaborar con la Cruz Blanca Panameña, específicamente en un grupo de prevención para jóvenes. Una de las facilitadoras era Xochitl Mckay (psicóloga y teatrista), con quien empezó a hacer teatro comunitario.

Tercer llamado... y se abre el telón. Con mucha más experiencia que la de la infante que veía a la maestra ensayar a los niños, Maritza participaba en la audición para la obra “Marianela”, de Benito Pérez Galdós, más que nada por sus cualidades físicas (ella es muy delgada), y resultó seleccionada. No esperaba debutar profesionalmente, ni siquiera lo estaba buscando, pero le llegó. Luego trabajó en “Maestra Vida” de Bruce Quinn, con el papel de La Vecina.

Y el telón se siguió abriendo... bueno también se cerraba, pero no ha dejado de abrirse. Paralelo a sus primeros pasos en las tablas esta actriz se preparaba para ser psicóloga, pues siempre le ha interesado el trabajo social. Aunque deja de ser psicóloga ella ejerció de lleno esta profesión en el área de recursos humanos, en capacitaciones y hasta en investigaciones de mercado. No obstante, el teatro siempre estuvo ahí.

“Realmente son cosas que siempre están, que siempre has estado haciendo, que te gustan. Te vas enamorando de ellas y quedas metida de cabeza. No sé si es una elección, es más bien como un modo de vida en el que de pronto estás y no pretendes abandonar porque satisface en muchos sentidos”, expresa Maritza al hablar de cuando decidió quedarse con el teatro en su vida.

Con su interés por la labor solidaria, el contacto con la comunidad, con ese principio de hacer algo por los demás sin dejar de gestar lo que le gusta, ella junto a su amiga y colega, la actriz Mariela Aragón Chiari, crea el Teatro Carilimpia, un tipo de teatro que utiliza espacios no convencionales; un día pueden montar una obra en medio de una avenida y al otro están dando una función en una bodega. Con esto han podido constatar la sed de oferta cultural que tienen las personas. Sin distinción de clase social los habitantes de la ciudad están ávidos a nuevas propuestas, a todo lo que los ayude a liberar el estrés del día a día.

En los intermedios. Lejos del ojo del público la actriz suelta una carcajada y dice: “Sí, sí. Sin duda sí habría sido más fácil”. Le acababan de preguntar si ejercer la psicología no habría sido más sencillo. “Trabajar con arte o gestión cultural implica muchos retos (al menos en Panamá actualmente)”. Ella no se arrepiente ni teme enfrentar los desafíos. Vivir la vida no es como seguir un guión, pero sí es como confrontar los imprevistos que se puedan dar en la producción de una puesta en escena.

Sigue la trama y el público aplaude. Poco o nada queda del temor de la niña de la escuela. Sus representaciones artísticas no son escasas. Los mejores teatros de la ciudad, las avenidas más concurridas e incluso en los metrobuses han apreciado su talento, no solo como actriz sino como productora.

Cuando la obra termina no hay telón que bajar. Literalmente en las presentaciones de Teatro Carilimpia no existe telón que bajar, y así mismo Maritza observa como difícil que ella algún día lo pueda dejar caer, pues cree que va a estar en el teatro toda su vida, no se imagina vivir sin la actuación.